Por donde van las águilas
Septiembre 2010
Leopoldo Panero fue un autor leonés, hermano y padre de poetas, miembro de la Generación del 36. Su intimista obra mereció el premio Fastenrath en 1949 y el Nacional de Literatura en 1950. Fue un excelente traductor de algunos poetas románticos ingleses y dirigió la revista Correo Literario.
El poema que compartimos está relacionado con un periodo de ocho meses que pasó en el Sanatorium Royal de la Sierra de Guadarrama, para recuperarse de una tuberculosis de la que había enfermado en el otoño de 1929.
Por donde van las águilas.
de Leopoldo Panero.
Una luz vehemente y oscura, de tormenta,
flota sobre las cumbres del alto Guadarrama,
por donde van las águilas. La tarde baja, lenta,
por los senderos verdes, calientes de retama.
Entre las piedras brilla la lumbre soñolienta
del sol oculto y frío. La luz, de rama en rama,
como el vuelo de un pájaro, tras la sombra se ahuyenta.
Bruscamente, el silencio crece como una llama.
Tengo miedo. Levanto los ojos. Dios azota
mi corazón. El vaho de la nieve se enfría
lo mismo que un recuerdo. Sobre los montes flota
la paz, y el alma sueña su propia lejanía.
Una luz vehemente desde mi sueño brota
hacia el amor. La tarde duerme a mis pies, sombría.
